El origen del euskera y su fonética

Hace unos días fue noticia unas investigaciones de ADN que sugieren que el pueblo Vasco no es tan antiguo como se pensaba. Los habitantes de Euskadi serían descendientes directos de unos agricultores que llegaron a la península Ibérica hace unos 5.000 años. Para concluir esto, habían estudiado unos yacimientos en Atapuerca (Burgos) de hace entre 3.500y 5.500 años.

A lo largo de miles de años, la población Española se ha ido mezclando con otros orígenes genéticos (africanas, asiáticas, etc.). Por lo tanto, este origen de los agricultores que llegaron a la Penínsulsa está muy diluido en la mayor parte los españoles. El estudio concluía, entre los vascos se conserva en un porcentaje muy elevado. El origen genético de lo que los vascos son hoy en día parece sigue estando muy alineado con estas primeras poblaciones ibéricas de agricultores neolíticos.

Estos hechos, explicarían el eterno debate en torno a la denominada población vasca, y sus rasgos culturales y genéticos distintos a los del resto de los españoles y europeos. Este hecho, se sugiere, incluso podría explicar el enigmático origen del euskera.

Y es que el Euskera es otra de las singularidades Europeas. Se trata de una lengua que no parece tener relación con las lenguas del grupo indoeuropeo. Por lo tanto, las investigaciones también sugieren que que el euskera pudiera ser descendiente de la lengua que utilizaban estos primeros agricultores. Sin embargo, este debate parece mucho más abierto que el del origen genético.

Y es que nuestro euskera sigue siendo un misterio dentro del resto de idiomas. El lenguaje humano pudo aparecer hace más de 50.000 años. En 2011, en un artículo publicado en la revista Science, un investigador de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda, analizó la riqueza y diversidad de los fonemas de los diferentes idiomas. Es decir, las unidades fonológicas mínimas de una lengua. Lo mínimo que podemos pronunciar y tener un significado y ser entendido. Situó el origen del lenguaje en algún lugar del sudoeste africano. Con un método similar a los análisis de ADN que hablábamos anteriormente, se observó un descenso de la diversidad genética según se alejaba uno de África. Así, mientras varios idiomas africanos emplean más de 100 fonemas, el hawaiano (ya veis dónde está Hawaii), hablado en unas islas que se encuentran entre los últimos lugares colonizados por la humanidad. En Hawaii, solo tienen 13.

La fonética vasca, de nuevo, y similar a los descubrimientos genéticos, tiene una serie de rasgos particulares que la diferencian del resto de lenguas europeas. Fascinante, ¿no créeis? Parece que seguiremos muchos años hablando del origen del euskera y su fonética.

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